La educación financiera permite a los niños reconocer el valor del dinero y formarse para que cuando sean adultos puedan gestionar con criterio sus finanzas. Si educamos a nuestros hijos desde pequeños, cuando hagan la transición a la edad adulta dispondrán de los conocimientos básicos para administrar sus ahorros, diferenciar entre deseos y necesidades básicas y contratar los productos financieros adecuados.

¿Cómo es la educación financiera de nuestros hijos?
El nivel de educación financiera de los alumnos españoles de 15 años se sitúa por debajo de la media global (469 puntos, mientras que la media es de 481 puntos) y muy lejos del nivel de los estudiantes de China, Bélgica o Canadá (Informe Pisa, 2015).

El 44% de los jóvenes de entre 6 y 12 años reciben información de sus padres sobre la importancia del ahorro de forma habitual (Junior Achievement, 2016).

Solo el 16% de los alumnos de Primaria que ahorra regularmente deposita su dinero en el banco, la mayoría lo guardan en casa. La misma dinámica siguen los alumnos de Secundaria, ya que el 75% de los que ahorran guardan su dinero en su casa (Junior Achievement, 2016).

El 29% de los adolescentes de entre 12 y 18 años llevan un control de los gastos que realizan (Junior Achievement, 2016).

Más de 8 de cada 10 jóvenes de entre 12 y 18 años compara precios antes de realizar una compra, ya sea en tiendas físicas o por Internet (Junior Achievement, 2016).

El 5,3% de los jóvenes de entre 6 y 12 años tienen una tarjeta y el 9% de los jóvenes de entre 12 y 18 también. La edad a la que los alumnos de Secundaria reciben su primera tarjeta es los 14 años de media (Junior Achievement, 2016).

Conceptos claves que deberían aprender los niños

 

El valor del dinero

Debemos enseñar a nuestros hijos que el dinero es un recurso limitado y que para conseguirlo hace falta esforzarse.

 

Fomentar un consumo racional

Otra parte importante de la educación financiera es inculcar a los más pequeños un consumo responsable. A la par que les enseñamos que con el dinero podemos adquirir bienes y servicios, debemos enseñarles el concepto del precio y la necesidad de gastar en función de los ingresos y no de forma irracional e impulsiva. De hecho, una de las claves para que los niños aprendan a gestionar sus finanzas personales es enseñarles a diferenciar entre gasto y ahorro. Debemos explicarles que los gastos no deben superar los ingresos.

 

Diferenciar entre necesidades básicas y gastos superfluos

A medida que nuestros hijos crecen, podemos inculcarles la idea de que no todo lo que queremos es necesario y que nuestro primer objetivo debería ser cubrir nuestras necesidades básicas como la vivienda, los suministros o la alimentación. Es decir, debemos enseñarles a identificar las prioridades.

 

Inculcar la necesidad de ahorrar

Si fomentamos el ahorro en los niños desde pequeños, cuando alcancen la edad adulta estarán habituados a hacerlo y sabrán la importancia que tiene. Debemos enseñarles a diferenciar entre el ahorro a corto plazo (para la compra de un ordenador o de unas zapatillas nuevas, por ejemplo) y a largo plazo (para hacer frente a imprevistos, comprar una vivienda, un coche, etc.) y explicarles las razones por las que hay que ahorrar.

 

Explicar el papel de los bancos

Vivir sin bancos es sumamente difícil y lo más probable es que cuando nuestros hijos sean mayores de edad y tengan su primer empleo, empiecen a relacionarse regularmente con su banco. Así que cuanto antes les enseñemos cómo funcionan estas instituciones y les expliquemos conceptos básicos como qué es una cuenta corriente o un préstamo, más educación financiera tendrán y más informados estarán para tomar decisiones acertadas en el futuro y planificar sus finanzas personales. De acuerdo con el informe de Unicef citado más arriba, “exponer y conectar a los niños a los proveedores de servicios financieros a una edad temprana les permite reconocer el papel que estas instituciones desempeñan en la sociedad”.

¿Cómo enseñar a los niños?

Tenemos muchas herramientas a nuestro alcance para mejorar la educación financiera de nuestros hijos:

  •  Darles una paga semanal para que aprendan a administrarse desde pequeños. Según un estudio de Junior Achievement de 2016, la mitad de los alumnos de Educación Primaria reciben una paga por un importe medio de 12 euros a la semana.
  •  Enseñarles el valor del dinero proponiéndoles realizar tareas domésticas a cambio de un salario.
  •  Pedir a los niños que realicen recados, como compras en supermercados, en las que ellos mismos tengan que pagar y manejar efectivo. Según el estudio de Junior Achievement, el 53% de los niños de 11 o 12 años realizan recados de forma independiente.
  •  Pedir a nuestros hijos que nos ayuden en las tareas del día a día que involucran dinero como ir al  banco.
  •  Abrirles una cuenta de ahorro para que se familiaricen desde pequeños con estos productos.
  •  Fomentar el aprendizaje de forma lúdica: enseñarles a reconocer los billetes y las monedas de euro así como el dinero de otros países, proponerles retos de ahorro y bonificar sus esfuerzos con un tipo de interés simbólico, hacer concursos de preguntas y respuestas en los que se les enfrente a situaciones del día a día o se les pregunten por conceptos financieros básicos, jugar a un quiz por Internet como el de HelpMyCash, etc.
  •  Acudir a charlas y conferencias enfocadas al aprendizaje de los niños
  •  Usar recursos virtuales como los que pone a disposición del público el Banco de España y la CNMV en su web Finanzasparatodos.es o los que ofrece HelpMyCash.com en su web.

Mejorar la educación financiera de un adolescente

Cuando nuestros hijos crecen, podemos introducir conceptos más complejos que les ayudarán a entender cómo funciona el dinero y la economía, así como proponerles ejercicios como realizar un presupuesto personal detallado o abrirles cuentas bancarias en varios bancos y darles una tarjeta prepago o de débito para que aprendan a manejar distintos medios de pago además del efectivo. A continuación, algunos conceptos de educación financiera que podemos introducirles durante la adolescencia:

  •  La importancia de crear un presupuesto personal y de revisar regularmente sus gastos para saber cuánto dinero han gastado y de cuánto dinero disponen. Pueden anotar todos sus gastos en una app, así no se olvidarán de hacerlo.
  •  Cómo funcionan y para qué sirven los distintos tipos de cuentas bancarias. Si al llegar a la adolescencia todavía no tienen una, es el momento de contratar una cuenta para menores de edad, así se familiarizarán con este concepto y podrán guardar sus ahorros en el banco .
  •  Qué es un préstamo, un crédito y una hipoteca, para qué sirven, cómo funcionan y qué riesgos entrañan. Podemos explicarles el concepto de nivel de endeudamiento, para que entiendan que no pueden sobreendeudarse.
  •  Para qué sirve un seguro y qué tipos hay.
  •  Los distintos medios de pago que existen, qué coste tienen y cómo funcionan (tarjetas prepago, de débito y de crédito, transferencias, dinero en efectivo…). A partir de los 14 años, los bancos empiezan a ofrecer tarjetas de débito y prepago a los clientes menores de edad, por lo que podemos solicitar una para nuestro hijo.
  •  Cómo entender una factura.
  •  La importancia de leer los contratos que se firman y de entender la letra pequeña de los productos financieros (no debemos firmar nada que no entendamos). Podemos leer con nuestros hijos el contrato de su cuenta corriente o de nuestra hipoteca y explicarles los conceptos que no entiendan.
  •  Cuáles son los impuestos básicos que pagamos y qué efectos tienen sobre nuestras finanzas personales. Por ejemplo, el IVA encarece los productos, el IRPF reduce el importe de nuestra nómina y los tipos que gravan el ahorro rebajan la rentabilidad real de los depósitos.
  •  Cuáles son nuestros derechos y obligaciones como consumidores. Podemos hablarles de la garantía de los productos, de la obligación de los bancos de ser transparentes, de nuestro derecho a reclamar…
  •  Cómo evitar ser víctimas de un fraude y qué medidas de seguridad debemos tomar al pagar con tarjeta o sacar dinero de un cajero automático.
  •  Cómo afecta la política económica en nuestras vidas, tanto la estatal como la de la Unión Europea. Una forma interesante de enseñarles el impacto de la economía a nuestros hijos es leer con ellos noticias financieras y explicarles aquello que no entiendan. Así fomentaremos el interés por la economía desde la adolescencia.
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