Esta es la primera criptomoneda de un banco central de Europa

Hechos clave:
  • LBCoin cuenta con un sistema híbrido que integra la red privada del banco con la red pública de NEM.
  • Tiene como objetivo mostrar a los ciudadanos cómo se almacenan los activos digitales.

El Banco Central de Lituania oficializó este 23 de julio el lanzamiento de su moneda de colección digital LBCoin, una criptomoneda que corre en la blockchain de NEM. El proyecto representa un desafío para los bancos centrales de la eurozona que no se han manifestado tan abiertos en torno a la tecnología de las cadenas de bloques.

La LBCoin es la primera moneda digital coleccionable emitida por un banco central que se conoce en el mundo. Sus características la convierten en un caso único, pues posee una infraestructura híbrida: un sistema interoperable que integra la red privada del banco de Lituania con la blockchain pública de NEM.

Por sus características, el sistema permite que las transacciones permanezcan visibles al público; un elemento que destaca, dado que entre los proyectos manejados por los bancos centrales es inusual el uso de una red pública.

El proyecto fue descrito por el banco central como un experimento financiero que tiene como objetivo mostrar a los ciudadanos, cómo se almacenan las criptomonedas, cómo se intercambian y otros elementos relacionados con el uso diario de estos activos. Al mismo tiempo, la propia institución experimentará con criptomonedas para conocer sus características y beneficios.

El banco de Lituania anunció que las monedas estarían disponibles para su compra y almacenamiento en la tienda electrónica de la institución, pero posteriormente informó que enfrentaba problemas técnicos y prometió reanudar la venta el viernes 24 de julio.

¿Qué hacer con una LBCoin?

LBCoin consiste en 20 tokens coleccionables, cada uno representa a alguno de los personajes que firmaron el acta de independencia del país.

Un usuario interesado en una moneda digital del banco de Lituania deberá ingresar a la tienda electrónica de la institución, registrarse y cumplir con el procedimiento de verificación de identidad que solicita la plataforma.

Una vez que transfiera los 99 euros (USD 111,30) que cuesta el paquete, recibirá 6 tokens seleccionados al azar, que son canjeables por una moneda física de plata que tiene un valor adicional de 19,18 (USD 22,26). Cada token coleccionable representa a una de las figuras que participó en la firma del acta de independencia de ese país.

Después de recibir los tokens, los clientes podrán transferirlos a un monedero de su propiedad, compatible con la blockchain pública de NEM, tal como explicó en el webinar Marius Jurgilas, miembro de la junta directiva del Banco de Lituania.

Estos tokens coleccionables pueden ser intercambiados con otras personas, podrán venderse, regalarse, coleccionarse o cambiarse por una moneda física de plata que tiene forma de tarjeta de crédito, la cual también es emitida por la misma institución. Sin embargo, es preciso tener presente que no se trata de una moneda de curso legal.

“Los compradores interesados en esta moneda tienen un plazo de 2 meses y medio para comprarla, después del cual el proyecto se cerrará. Esto significa que no habrá nuevos LBCOIN emitidos o fichas físicas para canjear después de que el proyecto termine”, añadió Jurgilas.

Un paso para los bancos de Europa

LBCoin es el primer proyecto de moneda digital que concreta un banco de la zona euro, pero también es una señal del cambio de paradigma de la banca tradicional que en el pasado se mostró cerrada a las criptomonedas.

De hecho, los criptoactivos están cobrando fuerza a medida que las instituciones financieras más tradicionales se atreven a incursionar en el ecosistema de las cadenas de bloques. Pero no fue hasta la aparición del proyecto Libra de Facebook que Europa comenzó a cambiar su visión con respecto a las criptomonedas.

En octubre del año pasado, como informó CriptoNoticias, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, expresó un criterio de mayor apertura sobre las criptomonedas.

En ese momento, la autoridad financiera señaló que el Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) estaba evaluando a las criptomonedas. Esto como parte de un esfuerzo por establecer las implicaciones de estas tecnologías financieras en la política monetaria, así como en la seguridad y eficiencia de los pagos. También, reconoció el potencial futuro de las criptomonedas como medio de pago.

Antes del comunicado emitido por Draghi, las autoridades financieras no se mostraban tan abiertas con respecto a las criptomonedas. Incluso, en enero del año pasado, el consejero del máximo órgano regulador financiero de la Unión Europea se refirió a los criptoactivos como “cuentos de hadas”.

Con todo, es posible que los cambios sigan produciéndose y las criptomonedas continúen en los planes de digitalización de los bancos centrales de Europa. Sobre todo, después que el organismo que regula a los bancos de EE. UU. señaló que los servicios de custodia de criptomonedas son una versión moderna de la actividad que realiza la banca.

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